A
Las/os Presidentas/es de las Conferencias Nacionales y
todas/os las/os Religiosas/os de América Latina y El Caribe
Hermanas y Hermanos:
El mundo entero se ha
estremecido con la noticia del terremoto de Haití, que azotó a esa isla
caribeña, ayer en la tarde. Los datos son todavía muy fragmentarios pero dan
cuenta de que sucedió a las 16:53 horas de allí (21:53 GMT); cuando la
población realizaba sus actividades habituales, se registró una fuerte sacudida
por un sismo de siete grados en la escala de Richter, con dos réplicas de gran
intensidad.
El epicentro del terremoto fue localizado a 15
kilómetros al suroeste de Puerto Príncipe, con una profundidad de 10
kilómetros, y según la Cruz Roja Internacional tomará entre 24 y 48 horas tener
una imagen clara de la magnitud del desastre. El terremoto no sólo ha dejado centenares
de cadáveres apilados en calles y carreteras sino que también ha derrumbado
decenas de edificios, entre ellos el Palacio Presidencial, la Catedral y el
edifico de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Puerto Príncipe y
viviendas humildes. Se estiman alrededor de tres millones de afectados por la
devastación, y miles de muertos hasta el punto de calcularse ya que pasan de
100.000 y que podrían exceder las cifras del tsunami del Océano Índico.
De entre las muchas personas fallecidas, hasta ahora
anónimas, están el Arzobispo de Puerto Príncipe, Monseñor Joseph
Serge-Miot; la doctora Zilda Arns Neumann, del Brasil, Coordinadora
Internacional de la Pastoral de la Crianza. Ella era hermana del Cardenal Paulo
Evaristo Arns, Arzobispo emérito de Sao Paulo; médica pediatra y sanitaria,
y fundadora de la Pastoral de la Niñez, extendida actualmente en muchos
de nuestros países con la ayuda de numerosas/os religiosas/os; coordinaba los
organismos de acción social de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil y
era su representante titular en el Consejo Nacional de Desarrollo Económico y
Social, CDES, del país. Había ido a Haití a una conferencia con los Obispos
sobre su especialidad. En el momento del terremoto cumplía su misión
humanitaria entre las calles de la capital con un sargento del ejército; se la
encontró muerta entre los escombros.
Para la CLAR el hecho es doblemente doloroso, toda
vez que precisamente estos días se estaba celebrando la Asamblea de las
Conferencias de las/os Religiosas/os del Caribe, en Puerto Príncipe entre
el 11 y el 15 de enero de este 2010. Esa importante reunión se estaba
realizando en continuidad con nuestra todavía reciente Asamblea General.
Como signo de nuestra comunión y solidaridad habíamos pedido a la hermana Rosa
Lenis Gutiérrez Valerio, HHA, que representara allí a la Presidencia de la CLAR
y, a la larga, a todas/os las/os religiosas/os que peregrinamos por América
Latina y El Caribe.
No nos habíamos imaginado que esta gozosa comunión se
tuviera que abrazar ahora con la cruz del sufrimiento. Inspirados en al camino
de Jesús de Nazaret, desde el encuentro con la siro-fenicia, en una situación
de frontera, hasta la trasfiguración, como anticipo de la Pascua, las/os
invitamos a vivir esta prueba con nuestras/os hermanas/os consagradas/os y
pobres, por ahora con nuestra oración. Es probable que algunas/os religiosas/os
que hemos conocido en los encuentros de la CLAR hayan fallecido, y es seguro
que ellas/os y sus comunidades hayan perdido obras de servicio a los pobres. A
la espera de tener noticias más precisas, que no hemos logrado porque ha sido
imposible la comunicación con el Presidente, Fr. Dufreine Auguste, ni con la
sede de la Conferencia Nacional, preparémonos al mismo tiempo para darles la
mano generosa que ellas/os van a necesitar y que podremos extenderles,
convencidos de que "el amor es inventivo hasta el infinito".
El Horizonte Inspirador nos ha sugerido para el trienio 2009-2012, entre
otras, la actitud de la compasión, que en este momento reclama de
todas/os nosotras/os el pueblo haitiano.
Varias Conferencias Nacionales y muchas instancias
eclesiales y gubernamentales están creando mecanismos de apoyo. El Secretariado
General de la CLAR se ofrece también para ser puente. Recibiremos y
trasmitiremos información sobre necesidades y respuestas de recursos humanos y
económicos, y lo canalizaremos todo por medio de la Conferencia Nacional de
Haití. En recuadro incluimos datos sobre la manera de consignar aportes
financieros.
Les adjuntamos el mensaje de solidaridad que hemos
enviado ya a la Conferencia de Haití. Deseamos que Nuestra Señora de
Guadalupe-Aparecida, Estrella del Mar, acompañe a quienes viven esta
tormenta, a pasar a la serenidad que el Maestro proporcionó a los discípulos en
medio del lago.
Números de cuenta a través de los cuales podemos recibir
ayudas para Haití,
a nombre de Confederación Latinoamericana de Religiosos, CLAR
A nivel nacional: BANCO GNB SUDAMERIS,
Bogotá, Cuenta corriente 014790364
A nivel internacional: BANCO SANTANDER
INTERNACIONAL, Miami, Cuenta corriente 111007418
También es posible recibir cheques en dólares, a
nombre de la Conferencia de Religiosos de Haití, los cuales podrían ser
enviados por correo certificado a la oficina (Calle 64 10-45 piso 5, Bogotá)
o al AA 56804 de Bogotá.
Enviar copia de la consignación al fax (57-1)
2175774 o por medio de scanner a
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indicando con letra legible el nombre de la Congregación/Comunidad que
realiza el aporte y especificando que es una donación a los damnificados de Haití.
Secretariado General de la CLAR
Hno. Paulo
Petry, FSCP.
Gabriel Naranjo Salazar, C.M.